Wednesday, February 6, 2019

Táctica y Estrategia, de Mario Benedetti

Hola a todo@s,

Primero, debo avisarles que me tomé mucho tiempo en decidir lo que quería discutir sobre este poema. Antes que nada, necesité pensar sobre mi misma. Sí, me gustó el poema. La verdad, me gustó mucho. ¿Pero por qué? Soy una persona bastante "llamativa". Me gustan las cosas coloridas y vivas, mucha decoración y adorno. Además, me gustan las cosas chillonas a que la gente las llama feas, dado que yo veo una cierta belleza en la fealdad.

Sin embargo, esta obra es completamente el opuesto. Uno podría sostener que no hay ninguna decoración en absoluto. Así mismo, las frases son cortas, casi como si el autor las cortó con unas tijeras. Igualmente, no hay signos de puntuación, excluyendo la línea toda última. Por ello, evoca el sentimiento que el/la locutor/a está hablando en voz alta, y no escribiendo de una manera formal. Como si está haciendo pausas por doquier, para articular los asuntos correctamente del fondo de su corazón.

Bueno - si es un poema tan sencillo, por qué a mi me gustaría tanto? Puede ser que la respuesta sea inesperadamente simple. Esa falta de complejidad produce, de la misma forma de un oxímoron, la complejidad si misma. La abundancia de espacio obliga al lector a pensar en su propia circunstancia, y relacionarla a su propia tristeza. Como dicen, menos es más. Es la razón para que cuando estoy deprimida, escucho a Coldplay para hacerme más deprimida. La idéntica razón para que cuando algo triste te ocurra, lo piensas cien veces por día.

Finalmente, el punto al final de la pieza significa el fin. El fin del poema, no obstante, el inicio del silencio. En otras palabras, el escritor te ruega que hagas reflexión sobre tu vida, lo que has amado y vivido.

En esencia, no es una obra sencilla. De hecho, tiene más decoración de lo de Neruda. El truco es que hay que inventarlo por tu propia cuenta.

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